Conciliación Familiar
Preparación, solicitud y acompañamiento en audiencias de conciliación para asuntos familiares. Una salida más rápida y menos desgastante que un juicio — y con un acuerdo que se puede hacer cumplir.
Conciliar no es ceder. Es resolver sin destruir lo que queda de familia.

Dirigido a familias con desacuerdos sobre alimentos, custodia, visitas o la liquidación de la sociedad conyugal.
Si hay un conflicto familiar que quiere resolver sin meterte en un juicio largo, la conciliación es el camino. Es un espacio formal, con respaldo legal, donde se busca un acuerdo que ambas partes puedan aceptar — y que después se pueda exigir.
Un acuerdo al que ambos llegan se cumple mucho más que uno que un juez impone.
Quiere resolver, pero temes que todo termine en un juzgado.
Un juicio familiar puede durar años, costar mucho y dejar heridas que no cierran. Siente que el conflicto se estanca y que cada conversación por cuenta propia termina mal. Lo que necesita es un espacio ordenado, con alguien que guíe el acuerdo y lo deje en firme.
No todo conflicto necesita un juez. Muchos solo necesitan un buen acuerdo.
Le preparamos, presentamos la solicitud y le acompañamos en la audiencia.
Preparamos el caso
Definimos qué se busca, con qué argumentos y hasta dónde conviene ceder. Llega a la audiencia con una estrategia, no improvisando.
Presentamos la solicitud
Radicamos la solicitud de conciliación ante el centro o la entidad competente y gestionamos la citación.
Le acompañamos en la audiencia
Estamos a su lado para negociar con cabeza fría y cerrar un acuerdo en un acta que se puede hacer cumplir.
¿Qué es una conciliación y por qué conviene?
Es una reunión formal en la que las dos partes, con respaldo legal, buscan un acuerdo en vez de pelear ante un juez. Lo que acuerdan queda en un acta con mérito ejecutivo: vale casi como una sentencia y se puede exigir si alguien no cumple. Es más rápida, más económica y menos dolorosa que un juicio.
Lo que recibe
- Preparación de la estrategiaQué pedir, qué pruebas y hasta dónde conviene llegar.
- Solicitud de conciliaciónRedacción y radicación ante la entidad competente.
- Acompañamiento en la audienciaA su lado para negociar y cerrar bien el acuerdo.
- Cubre los asuntos de familiaAlimentos, custodia, visitas y liquidación de sociedad conyugal.
- Acta con mérito ejecutivoEl acuerdo queda en firme y se puede hacer cumplir.

Se concilia mejor cuando sabe qué puede pedir y qué puede ceder.
El Diagnóstico estudia su caso y le da un panorama claro: qué es justo, qué es realista y dónde está su margen. Entrar a una conciliación sin esa claridad es negociar a ciegas. Con ella, llega con una propuesta sólida y los pies en la tierra.
“Teníamos un conflicto enorme por la cuota alimentaria y sentía que nunca íbamos a llegar a un acuerdo. Al pagar el diagnóstico inicial con Orlando, me armó una estrategia muy clara para conciliar. Solicitó la audiencia, me acompañó y logramos un trato rápido, justo y con todo el respaldo de la ley. Nos ahorró muchísimo tiempo y estrés.”
Carlos M. · conciliación de cuota alimentaria
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Dudas comunes
Resuelve sin destruir lo que queda. Empiece por una conversación.
Sin costo y sin compromiso. Estudiamos su caso y le decimos si la conciliación es la mejor ruta.