Acuerdos de Alimentos y Manutención
Asegure el bienestar de sus hijos. Le represento para fijar, aumentar o disminuir la cuota alimentaria — buscando primero una conciliación efectiva que termine en un acuerdo firme y exigible.
Un buen acuerdo evita años de reclamos. Primero el diálogo; el juzgado, solo si toca.

Dirigido a padres, madres o cuidadores que necesiten fijar, aumentar o disminuir una cuota alimentaria.
Quizá nunca se fijó una cuota y hace falta dejarla por escrito. Quizá la que existe ya no alcanza para lo que el niño necesita hoy. O quizá sus ingresos cambiaron y la cuota que paga dejó de ser realista. En cualquiera de los casos, hay una forma ordenada de resolverlo.
La cuota no es un castigo ni un premio: es lo que le toca al hijo, calculado con cabeza.
Detrás de la cuota siempre hay un niño esperando.
El tema se enreda con rabia, orgullo o miedo, y al final quien queda en el medio es el hijo. Reclamar agota, y un acuerdo de palabra no sirve de nada el día que no se cumple. Necesita algo que quede en firme y se pueda exigir.
Lo que no está por escrito y firmado, no existe el día que falla.
Primero conciliar; y dejarlo en un acuerdo que sí se puede hacer cumplir.
Calculamos lo justo
Revisamos lo que el niño necesita y lo que cada parte puede aportar, para proponer una cuota razonable y sostenible.
Buscamos la conciliación
Le representamos en la audiencia para llegar a un acuerdo sin pelea. Es más rápido, más barato y menos desgastante para todos.
Lo dejamos exigible
El acuerdo queda en un acta con mérito ejecutivo. Si no se cumple, no hay que empezar de cero. Si no hubo acuerdo, vamos a la vía judicial.
¿Qué es un “acta con mérito ejecutivo”?
Es un acuerdo que vale casi como una sentencia. Si la otra parte deja de pagar, no tiene que demostrar otra vez que le debe: con el acta en la mano puede exigir el pago directamente ante un juez. Es la diferencia entre una promesa y un compromiso que se puede hacer cumplir.
Lo que recibe
- Cálculo de una cuota justaBasado en las necesidades del hijo y la capacidad de cada parte.
- Representación en la conciliaciónDamos la cara por usted en la audiencia para buscar el acuerdo.
- Acta con mérito ejecutivoEl acuerdo queda en firme y se puede exigir si no se cumple.
- Fijar, aumentar o disminuir la cuotaSegún su situación: primera vez, ajuste por necesidades nuevas o por cambio de ingresos.
- Vía judicial si no hay acuerdoSi la conciliación no prospera, le representamos ante el juez.

Antes de pedir una cifra, hay que saber cuál es la cifra correcta.
Pedir de más se cae; pedir de menos le deja corto por años. El Diagnóstico estudia los ingresos, los gastos reales del hijo y su caso, para entrar a la conciliación con una propuesta sólida y bien sustentada — no con una corazonada.
“Lo que más me preocupaba era que fijar la cuota de mi hija se convirtiera en un pleito de nunca acabar. Para evitarlo, empecé por un diagnóstico de mi caso con Orlando. Fue muy claro desde el principio y me explicó los pasos a seguir. Gracias a eso llegamos a un acuerdo rápido y sin peleas. Me da mucha seguridad saber que el acta es totalmente legal y que ambos quedamos conformes con un monto justo.”
Ricardo M. · acuerdo de cuota sin pleito
Compartido con su autorización; nombre abreviado para proteger su privacidad.
Dudas comunes
Que el bienestar de sus hijos quede en firme. Empiece por una conversación.
Sin costo y sin compromiso. Estudiamos su caso y le decimos cuál es la mejor ruta para la cuota.