42 horas. Ese es el número que desde el 15 de julio de 2026 marca el techo de la semana laboral en Colombia. Y hay una frase que conviene aprenderse: su salario no puede bajar por eso.

Menos horas, el mismo sueldo

La reducción viene de la Ley 2101 de 2021 y llegó por escalones: 47 horas semanales desde julio de 2023, 46 desde julio de 2024, 44 desde julio de 2025 y 42 desde el 15 de julio de 2026.

El artículo 4 de esa ley no deja espacio a la interpretación: la disminución de la jornada no implica reducción de la remuneración salarial ni prestacional, ni del valor de la hora ordinaria.

Traducido: se trabaja menos y se gana igual. Si el sueldo bajó "porque ahora se trabajan menos horas", eso no lo autoriza la ley.

Una precisión que evita malos entendidos: esta regla rige para el sector privado regido por el Código Sustantivo del Trabajo. Los empleados públicos tienen su propio régimen.

El día también tiene techo

El artículo 161 del Código Sustantivo del Trabajo, en su texto vigente —el que le dio el artículo 11 de la Ley 2466 de 2025—, fija ocho horas al día y 42 a la semana, y permite distribuirlas de común acuerdo entre cinco y seis días, garantizando siempre el día de descanso y sin afectar el salario. El mismo artículo admite jornadas flexibles de entre 4 y 9 horas diarias, siempre que el promedio de la semana no pase de 42.

Conviene mirar el reloj junto con el calendario: con la misma Ley 2466 de 2025 cambiaron, en fechas distintas, el recargo por trabajar en día de descanso obligatorio —domingo o festivo—, que desde el 1.º de julio de 2026 es del 90% y llega al 100% en julio de 2027, y el recargo nocturno, que hoy se causa desde las 7:00 p. m. y no desde las 9:00.

Lo mismo, en dos lados del mostrador:

  • Una persona: Ana sigue cumpliendo turnos de 44 horas y le pagan lo mismo de siempre → hay dos horas semanales que hoy ya no caben en la jornada ordinaria.
  • Un negocio: David tiene una panadería con seis empleados y no ha reajustado el cuadro de turnos ni el recargo dominical al 90% → cada domingo suma una diferencia que después se reclama junta.

Cómo saber si esto le afecta

Casi nadie descubre este problema el día que ocurre. Se descubre mucho después, en una liquidación o en una reclamación, cuando la diferencia ya creció. La pregunta útil hoy es sencilla: ¿su horario real bajó a 42 horas, o solo cambió el papel? Revisar el cuadro de turnos a tiempo cuesta mucho menos que corregirlo tarde.

Conocer con claridad y a tiempo de qué se trata su situación es lo que cambia el resultado. Esto es justo lo que un buen diagnóstico saca a la luz —empiece por una orientación sin costo.

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