De $40.000 a $30.000 por venta. En este ejemplo hipotético, un descuento del 10 % reduce en 25 % el dinero que cada unidad aporta para cubrir los costos fijos y dejar utilidad.
Reste el costo que acompaña cada unidad
Imagine un producto que se vende a $100.000 y tiene un costo variable de $60.000 por unidad. Antes del descuento quedan $40.000. Si el precio baja a $90.000 y ese costo permanece igual, quedan $30.000. La reducción es de $10.000 sobre los $40.000 iniciales: una cuarta parte.
Esa diferencia entre venta y costo variable se llama margen de contribución. El material de formación del SENA sobre análisis de costos explica que sirve para cubrir los costos fijos y, después, generar utilidad.
No todo lo que queda es ganancia disponible. En el ejercicio aún faltaría atender los costos fijos del negocio. La cifra tampoco representa por sí sola el saldo de caja ni el resultado final del período.
Los valores son inventados y simplificados. Para aplicar la cuenta, utilice datos comparables y revise qué desembolsos cambian con cada unidad vendida: por ejemplo, insumos, empaque o comisiones. El tratamiento contable y tributario de sus cifras necesita su propia revisión.
Pregunte cuánto volumen necesita recuperar
Con las condiciones del ejemplo, tres unidades sin descuento aportan $120.000. Para obtener esa misma contribución se necesitan cuatro unidades con descuento: cuatro veces $30.000. Vender más puede ser conveniente, pero primero compruebe si puede alcanzar ese volumen y atenderlo.
Ejemplo hipotético de persona: una trabajadora independiente que vende agendas calcula cuánto aporta cada ejemplar antes de ofrecer una rebaja a sus conocidos.
Ejemplo hipotético de negocio: una tienda compara la contribución de una promoción con las unidades adicionales que razonablemente espera vender.
Anote el precio propuesto, el costo variable previsto y la cantidad necesaria. Después contraste el resultado con sus ventas reales y con la capacidad de entrega. Si el descuento también cambia comisiones, insumos o transporte, repita la operación con esos valores.
El descuento necesita una cuenta propia. Repetir el porcentaje que usa otro negocio no le dice cuánto puede ceder el suyo.
¿La próxima promoción aporta lo que su empresa necesita? El Diagnóstico puede ayudarle a ordenar estas decisiones y precisar qué necesita revisar. Puede iniciar con una orientación sin costo o explicar por WhatsApp qué operación quiere revisar.
[Material estrictamente informativo. No constituye asesoría legal, tributaria ni financiera.]
