«Si declaro, me toca pagar.»
Es la frase que más caro le sale a una familia colombiana. Y es falsa.
Declarar y pagar son dos cosas distintas
Pasar uno de los topes de la DIAN lo obliga a presentar la declaración. Lo que termine pagando es otra historia: depende de la depuración, que es restarle a sus ingresos todo lo que la ley permite restar.
Mucha gente declara y le da saldo a favor. Otros, cero. Otros deben. La diferencia no es la suerte: es cuánto de lo permitido supieron restar.
Y ahí está el punto ciego. Hay deducciones que existen hace años y que se quedan sin usar por desconocimiento.
Dos restas que casi nadie usa
La primera: sus dependientes. La ley permite descontar 72 UVT al año por cada dependiente económico, hasta cuatro. Con la UVT de 2025 son $3.585.528 por dependiente y hasta $14.342.112 en total. Aplica sobre rentas de trabajo —salarios y honorarios—.
Dependiente no es solo un hijo pequeño. La ley define varias situaciones y cada una exige su prueba. Nombrarlos sin soporte no sirve; tenerlos y no incluirlos, tampoco.
La segunda: sus compras. Puede restar el 1 % del valor de las compras de bienes o servicios, con tope de 240 UVT —unos $11.951.760 con la UVT de 2025—, siempre que estén soportadas en factura electrónica y se hayan pagado con tarjeta u otro medio electrónico.
Léalo despacio: pedir la factura electrónica y pagar con tarjeta deja de ser un formalismo. Es plata que vuelve.
Un caso de persona: un padre que mantiene a su madre y a un hijo universitario y nunca los incluyó. Un caso de negocio: un independiente que paga casi todo en efectivo y por eso pierde el 1 % que sí podría restar.
Cómo saber si esto le afecta
La declaración de renta de personas naturales se presenta entre el 12 de agosto y el 26 de octubre de 2026, según los dos últimos dígitos del NIT. Lo que se pueda restar se prepara antes, no el día de presentar.
¿Cuántos de sus soportes de 2025 están donde usted los pueda encontrar hoy?
Esa pregunta —y no el miedo— es la que separa a quien declara tranquilo de quien declara de afán. Conocer con claridad y a tiempo su situación es lo que cambia el resultado.
Empiece por una orientación sin costo.
[Material estrictamente informativo. No constituye asesoría legal, tributaria ni financiera.]
