Una oferta dice 2 % efectivo mensual vencido. Otra, 26,82 % efectivo anual. Mirar solamente el número más pequeño no permite elegir: en este ejemplo hipotético, ambas expresan prácticamente la misma tasa de interés.
La unidad cambia la comparación
El porcentaje necesita apellido: período, modalidad y forma de liquidación. Mensual no significa anual dividido entre doce cuando se comparan tasas efectivas equivalentes. Confundirlas puede hacer que una diferencia de presentación parezca una rebaja.
El cálculo del ejemplo es (1,02 elevado a 12, menos 1) por 100: aproximadamente 26,82 % efectivo anual. Se trata de equivalencia matemática; no supone que su préstamo capitalice intereses cada mes ni describe cuánto pagará por un crédito que va amortizando.
Ese 2 % efectivo mensual es una cifra inventada para explicar la operación, no una tarifa vigente ni una recomendación. La Superintendencia Financiera ofrece un simulador de conversión; antes de usarlo, identifique correctamente los campos y la modalidad de su tasa.
La certificación para septiembre de 2026 también expresa sus tasas en efectivo anual. Aquí no se está evaluando el límite legal de una operación: se está ordenando la comparación.
Dos columnas antes de una decisión
Como ejercicio práctico, pida cada propuesta por escrito y coloque al lado el mismo monto, plazo y calendario de pagos. Anote la tasa con su nombre completo; si es variable, registre también de qué depende. No llene con suposiciones lo que la oferta no explica.
Una tasa equivalente no vuelve idénticos dos créditos. Revise separadamente seguros, comisiones y demás cobros que efectivamente contemple cada propuesta. Conserve el valor que recibiría y el calendario completo de desembolsos y pagos; una cuota aislada deja parte de la historia por fuera.
Imagine a Ana comparando dos alternativas para una compra del hogar: primero convierte tasas comparables y luego revisa qué trae cada cuota. En un ejemplo empresarial, David compara financiación para inventario y pide aclarar si el cobro anunciado incluye otros conceptos. Ninguno decide solo por el porcentaje destacado.
El dato que falta también importa. Si una propuesta dice únicamente «interés mensual», solicite la precisión antes de hacer cuentas. Un diagnóstico de la obligación comienza por separar capital, interés y cargos documentados, no por escoger a ciegas el número menor.
¿Está comparando la misma tasa o solo porcentajes con nombres distintos?
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